http://gaceta.es/noticias/arabia-saudi-destina-8000-millones-ano-difundir-islam-mundo-03102016-1534

A. M-B
0

comentarios

 170  16 googleplus2  2 meneame0  0
Pierre Conesa, ex alto funcionario del Ministerio de Defensa francés y autor del libro “la diplomacia religiosa de Arabia Saudita” explica en una entrevista concedida al diario La Vanguardia la razón por la que la inversión del Gobierno Saudí es necesaria para la propagación del islam, al mismo tiempo que subraya la incapacidad de los gobiernos occidentales para contrarrestar su influencia debido a los intereses económicos que mantienen con el país.

En concreto, Arabia Saudí destina 8.000 millones al año a difundir el islam en todo el mundo, 32 veces el  presupuesto del Vaticano. Gran parte de esta cantidad de dinero -exactamente 6,5 millones de euros- han llegado hasta nuestro país y han sido destinados a la mezquita de la M-30 y al centro islámico de Málaga.

Conesa, quien defiende que los negocios occidentales con Arabia Saudí condicionan su política hacia los orígenes del islamismo, señala en la entrevista que el Estado Islámico es un producto del salafismo que contesta a Arabia Saudí y que es para ellos “una debilidad porque vemos cómo están siendo superados por los monstruos que crearon”.

Las dos familias de Arabia Saudí

Asimismo, el ex alto funcionario del Ministerio de Defensa francés cuenta que el régimen saudí “se compone de dos familias; los Saud y los Al ash-Sheij. Los primeros representan la fachada de país aliado en la guerra fría, con su cohorte de cuadros sofisticados encargados de las finanzas, la defensa y el control de las élites a través de su compra. Los segundos se encargan de la dimensión integrista, con los asuntos religiosos y la educación en sus manos” y a continuación explica que “cada vez que los Saud necesitan de los occidentales tienen que dar explicaciones a los ulemas, que a cambio les piden más poder”.

Un ejemplo es lo que ocurrió en 1979, cuando los radicales tomaron la gran mezquita de La Meca y los Saud se vieron obligados a llamar a los policías franceses para liberarla, por lo que tuvieron que transferir más poder a los religiosos para compensar. Por ello, explica Conesa, “se cerraron todos los cines de Riad y se obligó a llevar velo a las mujeres extranjeras”.

‘Diplomacia religiosa’

El experto también denuncia la pasividad de occidente ante la difusión del islamismo y habla de una “diplomacia religiosa” que “actúa prácticamente sin contrapesos en su país de origen, y todavía menos, por interés económico, fuera de sus fronteras”.

Por último, señala que el régimen wahabista destina “hasta 8.000 millones anuales, seis o siete veces lo que la URSS empleaba en propaganda en sus mejores años. Para hacerse una idea, el presupuesto anual del Vaticano del año 2011 fue de 245 millones”.

Anuncios