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Cuatro de los últimos presidentes del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Köhler, Cristine Lagarde, Dominique Strauss-Khan y Rodrigo Rato.

Redacción
23.07.2016 13:02 h.

El primero de todos ellos envuelto en un escándalo fue el alemán Horst Köhler. En su caso no tenía que ver que ninguna actividad fraudulenta sino con un error político. Höhler fue director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre los años 2000 y 2004. Este doctor en Economía dejó el Fondo para pasar a ser presidente alemán hasta 2010.Fue justamente en el desempeño de ese segundo cargo cuando se vio envuelto en un escándalo mayúsculo por una desafortunada frase pronunciada durante una visita sorpresa que realizó a las tropas alemanas destacadas en Afganistán. “En casos extremos –se despachó–, es necesaria la fuerza militar para asegurar nuestros intereses, por ejemplo la salvaguarda de nuestras rutas comerciales”. Esa justificación de la actuación militar a favor de los intereses económicos alemanes le costó la presidencia de su país.

La extraña salida de Rato

Después del director alemán, el FMI escogió a un español para ponerlo al frente del organismo multilateral. Rodrido Rato Figaredo fue su líder entre 2004 y 2007, cuando de manera sorprendente dejó el cargo apelando a motivos personales que nunca han trascendido de manera pública.

Rato, que recibía trato de jefe de Estado en todos sus desplazamientos a lo ancho y largo del planeta, salió del FMI para ocuparse poco después de Bankia. El que había sido vicepresidente y ministro de Economía de los gobiernos de José María Aznar fue designado presidente de la agrupación de cajas de ahorros que se fusionó con Caja Madrid.

Varios delitos y una quiebra bancaria

En su haber cuenta con haber sido el presidente de Bankia que lideró su salida a bolsa y que la situó al borde de la quiebra posteriormente. Para más inri, en las últimas semanas la Fiscalía de Madrid le atribuye delitos de fraude, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales. Todo ello a partir de una denuncia presentada hace unos días por la Agencia Tributaria, el mismo organismo que el controló en su etapa de todopoderoso responsable económico español.

A la salida de Rato del Fondo y para mantener una ley no escrita por la que el organismo está dirigido por un europeo, mientras que el Banco Mundial se otorga a un americano, el francés Dominique Strauss-Khan tomó la gerencia hasta 2011. Su carrera acabó cuatro años después, en 2011, con una terrible imagen: el que había sido ministro galo fue esposado y detenido por las autoridades policiales de Nueva York acusado de la supuesta violación de la trabajadora de un hotel.

De los líos de faldas de Strauss-Khan a las sospechas sobre Lagarde

A un francés le siguió una francesa: Christine Lagarde, que ocupa el organismo desde 2011. Es la primera mujer que ocupa esa función en la historia del FMI. Sin embargo, tampoco está libre de escándalos a su alrededor. El pasado año Lagarde resultó imputada en su país de origen por el llamado caso Tapie.

Se le acusa de haber favorecido al empresario Bernard Tapie con una adjudicación de 403 millones de euros por parte del gobierno que entonces presidía Nicolás Sarkozy y del cual ella formaba parte. Ese capital tenía que ver con las supuestas pérdidas que el empresario sufrió en la venta de Adidas por parte del banco Crédit Lyonnais. Lagarde, ministra en aquel momento, quedó bajo la sombra de la sospecha. Ella, no obstante, se ha mantenido al frente del FMI rechazando todas las acusaciones.

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